La playa es el lugar de la risa loca,
de los castillos de arena interminables de los chicos
y del oportunismo de los vendedores ambulantes a los que sólo les falta vender castillos de arena.
La playa es el lugar de la risa loca,
de los castillos de arena interminables de los chicos
y del oportunismo de los vendedores ambulantes a los que sólo les falta vender castillos de arena.
La bisagra entre lo real y lo virtual